Además de los espectáculos de artes escénicas, el cine ha sido uno de los grandes protagonistas de la programación cultural del Teatro Casas Ibáñez durante 2025. No se trata de una afirmación retórica ni de un simple eslogan: los datos, la diversidad de propuestas y la respuesta del público confirman que este ha sido, sin duda, un año de consolidación y crecimiento para la exhibición cinematográfica en nuestro teatro.

A lo largo del año se han programado 29 películas diferentes en 40 sesiones, alcanzando un total de 4.607 espectadores. Una cifra significativa para un municipio de nuestras características y, sobre todo, un indicador claro de que existe un público fiel, curioso y comprometido con el cine en pantalla grande.
Más allá de los números absolutos, este incremento refleja una mayor diversidad de la programación, una mejor adecuación a los públicos y una creciente identificación del Teatro Casas Ibáñez como espacio estable de cine, no solo como sala ocasional de proyecciones.
Durante 2025, el Teatro Casas Ibáñez ha apostado por una línea cinematográfica amplia y coherente, capaz de atender distintos intereses y sensibilidades.
La programación cinematográfica del año ha incluido una cuidada selección de títulos que ejemplifican la diversidad de miradas y géneros abordados, sin renunciar al equilibrio entre propuestas comerciales, cine de autor y producciones de especial valor cultural, ampliando el foco más allá del largometraje convencional.

La programación ha combinado cine español contemporáneo (Wolfgang, El Cautivo, La Cena), películas dirigidas por mujeres (Un amor, Romería, Sorda, Los domingos), cine independiente premiado en festivales (Flow, Bodegón con fantasmas), cine europeo (Por todo lo alto, Misterioso Asesinato en la montaña) y cine familiar (Zootrópolis 2, Lilo&Stitch, Padre no hay más que uno 5), entendiendo este último como una herramienta clave para crear nuevos públicos y reforzar el hábito cultural desde edades tempranas.
El compromiso con el cine también se ha trasladado al ámbito educativo mediante el apoyo a Abycine, con la celebración de sesiones de Abycinitos dirigidas a alumnado de colegio e instituto. Estas proyecciones refuerzan la relación entre cine y educación, fomentando la alfabetización audiovisual y el pensamiento crítico desde edades tempranas.

Uno de los ejes fundamentales de la programación ha sido el respaldo al talento local, en colaboración con la Diputación de Albacete. En este contexto, destaca la proyección de Bodegón con fantasmas, de Enrique Buleo, así como del cortometraje Los 30 (NO) son los nuevos 20, de Juan Vicente Castillejo.
Ambas sesiones contaron con la presencia de sus directores, generando un valioso espacio de diálogo con el público a través de coloquios posteriores. Este tipo de actividades refuerzan el papel del teatro no solo como sala de exhibición, sino como lugar de encuentro, reflexión y mediación cultural.
No es casualidad que la Gala de las Medallas al Mérito de la Cultura, celebrada en el Teatro Casas Ibáñez, tuviera como eje central el cine. Esta elección simbólica resume el espíritu de la programación de 2025: entender el cine como un arte mayor, como industria cultural y como herramienta de cohesión social.

El balance de 2025 confirma que el cine ocupa ya un lugar central en la vida cultural del Teatro Casas Ibáñez. Los datos avalan el camino recorrido, pero, sobre todo, invitan a seguir ampliando la apuesta: nuevos títulos, más miradas, más encuentros con creadores y más públicos.
Porque el cine, cuando se programa con criterio, constancia y vocación pública, no es solo entretenimiento. Es cultura, es educación y es comunidad.