El Teatro Casas Ibáñez ha cerrado su campaña escolar con un balance que trasciende lo cuantitativo para situarse, con claridad, en el terreno de la calidad, la coherencia pedagógica y el impacto cultural. Más de 650 estudiantes de Educación Infantil, Primaria y Secundaria —procedentes del CEIP San Agustín y del IES Bonifacio Sotos— han pasado por el patio de butacas en las últimas semanas, participando en una programación diseñada no solo para entretener, sino para educar en valores a través de las artes escénicas.
Lejos de planteamientos superficiales, la campaña ha apostado por propuestas escénicas que combinan rigor, creatividad y capacidad de diálogo con el público joven. El 5 de marzo, Playlist, de Aupa Strings, abrió el ciclo con un concierto teatralizado que desbordó etiquetas estilísticas. Tres intérpretes, unidas por la amistad y la experimentación musical, construyeron un espectáculo híbrido donde la música clásica convivía con el pop-rock, el heavy o el funk, articulado todo ello mediante escenas cargadas de humor y juego escénico. Una puerta de entrada accesible y estimulante al universo musical contemporáneo.

El 12 de marzo, el tono viró hacia la reflexión histórica con la conferencia teatralizada 1936, dirigida por Andrés Lima, que contó con Juan Vinuesa, Cristina Arias y Paco Ochoa. A través de un dispositivo escénico que combinaba narración y diálogo imposible entre figuras clave como Francisco Franco y Manuel Azaña, el montaje ofreció al alumnado una aproximación didáctica y crítica a la Guerra Civil española. Lejos de simplificaciones, la propuesta abordó tanto los hechos bélicos como sus implicaciones sociales, ideológicas e internacionales, subrayando la necesidad de comprender el pasado para interpretar el presente.

La campaña continuó el 19 de marzo con Tuyo Cid, de la compañía Malaje Solo, una comedia didáctica que revisita los orígenes de la literatura española desde una óptica contemporánea y desenfadada. A través del humor, la interacción directa con el público y recursos escénicos accesibles, el espectáculo consiguió acercar textos fundacionales —como el Poema de Mio Cid— a nuevas generaciones, despertando interés y desmontando la distancia que a menudo separa a los jóvenes de los clásicos.

El cierre llegó ayer con La niña de la jungla (Yo, Tarzán), de Festuc Teatre, una propuesta dirigida especialmente al público más joven que, desde la ternura y la aventura, aborda cuestiones esenciales como la identidad, la pertenencia y la diversidad. La historia de Liana, criada por una familia de gorilas, se convierte en una metáfora clara sobre la aceptación y la construcción personal, conectando de manera directa con los valores que vertebran la campaña.

En conjunto, la programación ha evidenciado una línea de trabajo sólida: utilizar el teatro como herramienta educativa de primer orden. No se trata únicamente de formar espectadores, sino de contribuir al desarrollo emocional, crítico y cultural del alumnado. La respuesta de los centros educativos y la participación sostenida a lo largo de todas las funciones refuerzan la idea de que existe una demanda real de contenidos escénicos de calidad en el ámbito educativo.

En paralelo, estos últimos meses el Teatro Casas Ibáñez ha reforzado su programación habitual de fin de semana con una cuidada selección de espectáculos familiares, como El Principito, de Matel Cultura; Desprovisto, de Uparte; y Alicia en el País de las Maravillas, de Narea Teatro. Una línea de programación que amplía la experiencia escénica más allá del ámbito escolar y consolida el compromiso del espacio con la creación de públicos desde edades tempranas.

Desde el Ayuntamiento de Casas Ibáñez y su Concejalía de Cultura se quiere agradecer al CEIP San Agustín y al IES Bonifacio Sotos por su implicación, disponibilidad y compromiso con esta campaña escolar. La colaboración activa de ambos centros, así como la labor del profesorado en la preparación y acompañamiento del alumnado, han sido claves para que esta propuesta haya alcanzado el nivel de participación y aprovechamiento logrado. Su apuesta por integrar las artes escénicas como herramienta educativa refuerza el sentido de este proyecto y contribuye de manera decisiva a formar espectadores críticos, sensibles y culturalmente activos.
Con esta campaña, el Teatro Casas Ibáñez consolida su papel como agente cultural activo en el territorio, capaz de generar propuestas que dialogan con la comunidad educativa y que sitúan a las artes escénicas en el centro de los procesos de aprendizaje. Desde la Concejalía de Cultura se ha apostado de forma decidida por acercar la cultura a la comunidad educativa, una línea de trabajo que, a la vista de los resultados, tendrá continuidad en futuras programaciones. Una apuesta que no solo es pertinente, sino necesaria.