Este viernes, el Teatro Casas Ibáñez recibe una de las propuestas de comedia clásico que más está dando que hablar este verano: El lindo Don Diego, de Agustín Moreto, en la versión de Fernando Sansegundo y con dirección de Borja Rodríguez. Una producción de MIC Producciones que llega a Casas Ibáñez después de pasar por escenarios como el Teatro Salón Cervantes de Alcalá de Henares y el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.
Si todavía estás pensando si acercarte al teatro, aquí tienes cinco razones para no perdértela.
Escrita por Agustín Moreto en el siglo XVII, El lindo Don Diego pertenece a la tradición de la comedia de figurón: una comedia construida alrededor de un personaje cuyos defectos se llevan hasta el extremo.
Y pocos defectos resultan hoy tan reconocibles como el de Don Diego. Vanidoso, egocéntrico, obsesionado con su propia imagen y convencido de estar muy por encima de los demás, vive completamente atrapado en la imagen ideal que tiene de sí mismo.

La nueva versión no intenta convertir el texto en algo que no es. Hace algo más interesante: buscar en el clásico aquello que sigue siendo contemporáneo. La acción se traslada a la Italia de la primera mitad del siglo XX y la puesta en escena incorpora elementos de la commedia dell’arte, pero el fondo permanece intacto: la sátira de la vanidad, las apariencias y la incapacidad de mirarnos críticamente.
Porque, cuatro siglos después, el figurón sigue entre nosotros.
Alfonso Lara encabeza un reparto de ocho intérpretes dando vida a Don Diego, uno de los grandes personajes cómicos del teatro clásico español. Alfonso Lara es reconocido por sus papeles en importantes series de televisión como Un paso adelante, Isabel, Amar en tiempos revueltos, Amar es para siempre o recientemente en Sueños de Libertad.

El reto para el actor no es pequeño. Don Diego debe resultar ridículo, pero no convertirse simplemente en una caricatura. La comicidad nace precisamente del contraste entre la extraordinaria imagen que él tiene de sí mismo y la que perciben todos los que le rodean. Y ahí está una de las claves de la propuesta: reírse de Don Diego, pero también reconocer algo de nosotros mismos en él.
Lara comparte escenario con Inés González, José Luis Verguizas, Raúl Ferrando, Mariano Estudillo, Luna Mayo, Gloria Albalate y Alba Recondo (actrices y actores habituales en la Compañía Nacional de Teatro Clásico entre otros) en una función que exige un notable trabajo coral y un ritmo muy preciso.

No estamos ante un clásico solemne ni ante una representación que obligue al espectador a enfrentarse al texto desde la distancia.
El lindo Don Diego es, ante todo, una comedia. Hay enredos amorosos, personajes que tratan de salirse con la suya, criados que intervienen en la trama y una sucesión de situaciones que ponen patas arriba a toda una familia. La propuesta de Borja Rodríguez apuesta por el movimiento, el juego escénico y una estética italianizante que conecta con la tradición de la commedia dell’arte. El resultado busca que el espectador entre en el juego desde el primer momento, sin renunciar por ello al verso ni a la esencia de la obra de Moreto.
Una combinación especialmente atractiva para quienes disfrutan del teatro clásico, pero también para quienes quizá piensan que el Siglo de Oro no es necesariamente para ellos.
Hay ocasiones en las que la programación de un teatro permite acercar al público propuestas que están teniendo una especial trayectoria. Esta es una de ellas.
El lindo Don Diego tuvo su estreno absoluto en el Teatro Salón Cervantes de Alcalá de Henares dentro de Clásicos en Alcalá, y posteriormente pasó por el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, uno de los grandes encuentros del teatro clásico en nuestro país. También ha podido verse en el Palacio del Infantado de Guadalajara o Festival de Teatro Clásico de Cáceres.
El paso por Almagro es especialmente significativo: la producción formó parte de la programación del festival los días 3 y 4 de julio, en la Casa Palacio de los Villarreal. Ahora, apenas unos meses después de su estreno, el espectáculo hace parada en Casas Ibáñez. Es un auténtico lujo poder contar con esta producción en nuestro teatro.
Además MIC Producciones ya estuvo con enorme éxito en nuestro Teatro Casas Ibáñez con su anterior producción, La Dama Duende.
Quizá la mejor razón para acercarse al teatro este viernes sea la más sencilla: El lindo Don Diego consigue que nos riamos mientras nos habla de algo que conocemos demasiado bien.
De la vanidad. De la obsesión por gustar. De las personas que necesitan ser permanentemente admiradas. De quienes construyen una imagen de sí mismos tan poderosa que terminan sin ser capaces de ver la realidad que tienen delante. Moreto escribió la obra hace casi cuatrocientos años, pero su protagonista podría desenvolverse perfectamente en nuestro presente. Basta con mirar alrededor —o, quizá, mirarnos a nosotros mismos— para encontrar algún que otro Don Diego.

Y ese es uno de los grandes méritos de esta propuesta: hacer que un clásico vuelva a hablarnos sin necesidad de disfrazarlo de otra cosa. Con humor, con ritmo y con un reparto dispuesto a jugar a fondo la partida.
Este viernes, a las 20:00 horas, tienes una oportunidad excepcional para descubrirlo en el Teatro Casas Ibáñez. Una comedia del Siglo de Oro. Un personaje que se cree irresistible. Un elenco de primer nivel. Y una pregunta que sigue completamente vigente: ¿cuánto nos parecemos a Don Diego?
Y para conocer mejor esta nueva mirada sobre el clásico de Agustín Moreto, también hemos querido hablar con su director, Borja Rodríguez. Esta misma mañana, en RadioManchuela, hemos conversado con él sobre la adaptación a la Italia de los años 30, el trabajo de Alfonso Lara y del resto del elenco, la vigencia de un personaje como Don Diego y la respuesta que está teniendo la producción en su recorrido por algunos de los grandes escenarios del teatro clásico. A continuación, recuperamos la entrevista completa.